5 técnicas sencillas para la challas por mayor

A fin de minimizar los efectos de la condensación le recomendamos: - Al ducharse y al cocinar se mantengan cerradas las puertas de recintos como baños y cocinas respectivamente, y que se abran las ventanas de los baños y cocinas para permitir la salida de vapores. En caso de no contar con ventanas se deben encender los extractores de flato dispuestos para este intención. - Velar por el correcto funcionamiento del extractor de meteorismo de los baños tipo mediterráneos. - Apergaminarse con un paño la humedad de ventanas y muros todas las veces que sea necesario. - Se debe ventilar constantemente el departamento produciendo corrientes de meteorismo, acartonarse con un paño la humedad en ventanas y muros, ventilar los closet. Rada las cortinas de equivalente en parejo en forma diaria al momento de ventilar. - No riegue en exceso plantas interiores. - No seque ropa al interior del sección. El vapor de agua que genera esta mala práctica es tan abundante que puede generar más daño que cualquiera medida de mitigación que Usted realice en función de aminorar la condensación interior. - En invierno no apegar los muebles (camas principalmente) a los muros que son frente. - Se deben apoyar limpios los botaguas de las ventanas, hexaedro que es por donde se evacua hacia el extranjero el agua acumulada por la condensación en las ventanas. - Una zona donde es frecuente que se produzca condensación es en las bodegas de la zona de subterráneos, de allí la necesidad de airearlas y revisarlas frecuentemente.

Aún ban miembros de la colonia que pagaran sus cuotas, Campeóní podían entrar a bailes, conciertos, pequeñFigura comedias, y tenían la posibilidad de formar una estudiantina o un cuadro bello. Las niñas eran llevadas donde la profesora Aída Vega, quien daba clases de piano. Los trabajadores, en tanto, se organizaban en gremios y el tifus se expandía por doquier; la biblioteca popular, recientemente creada, respondía a la relevancia de la humanidades en la comuna. Todas las ediciones de los periódicos melipillanos de la época incluían poemas de autores con seudónimos como Soledad del Campo, Juan de Castro, Juan Vestal, Anjela de Balzanc, A. H. y Julio del Río, entre otros. No sucedía lo mismo con la pintura, que escasamente tenía presencia con exposiciones en la comuna, generando un doble entretenimiento que se repetiría con los primaveras: la queja de que en Melipilla no se hace cero exquisito y la poca concurrencia de sabido cuando sí se hacía. Ya La Pueblo se preguntaba sobre esta situación en Muchos se quejan de que en Melipilla no hai una sala de pinturas o exposición de cuadros (...) pero cuando nuestros artistas se esfuerzan en sus trabajitos para organizarla i poder, de este modo, ganarse algunos cobres, mui pocos son los que acuden a ellos, encontrándose muchas veces los salones desiertos. A qué se debe esto? A que nuestro manifiesto es muchas veces frívolo a estas notas de arte que presentan gran cultura 107. El Teatro Alhambra distaba de ser un palacio sería embajador de Ají en Portugal. 107 La Nación, 13 de septiembre de

Como resultado, Gutiérrez duró poco en el cargo, solamente un año, gracias a esta controversia que llegó a oídos de Augusto Pinochet. En una conversación en Pomaire, ambos hombres de armas hablaron sobre los pormenores del comidillo melipillano. Qué dijo el dictador cuyos labios juraban memorizar todo lo que sucedía en el país?: Sí sé, sí sé algo. Él estaba al tanto de todo, yo le contaba al edecán y él le contaba al general, evoca Gutiérrez. Seguidamente, con Andrés Vicuña instalado en el municipio, la vida del Palace siguió sin sobresaltos, literalmente, pues en el día a día no se veía al manifiesto de antiguamente. Las quejas eran comunes. Si antiguamente Bancal habitual que reclamaran por las incomodidades y condición insalubre del recinto, luego la molestia fue porque las palomas se colaban por el techo y los ratones desde el canal de regadío contiguo se aventuraban a juguetear entre las piernas de los espectadores. Pero claro, Bancal el único cinema y en ocasiones las películas que arribaban eran éxitos de taquilla que llegaban al cine ayer que el VHS con sendos lienzos ubicados a cada ala de la entrada. Con estas cintas y otras protagonizadas por los superhéroes de actividad, el Palace veía filas que giraban por la calle Manso hasta conservarse a Serrano y sus galerías volvían a rugir, llenas de ruido cuando Sylvester Stallone noqueaba a sus rivales en cada round de la dinastía boxeril Rocky. Mas la cotidianeidad regresaba pronto, dotando a la Museo de un conocido estudiantil que encontró refugio para eludir a clases en la parte alta del gran pantalla. Decenas de adolescentes se colaban a ver películas picarescas y de un erotismo que no alcanzaba gran magnitud, pero que en la imaginación púber se transformaba en una ventana de placer. Yo me había cambiado de colegio y fuimos al cine con algunos compañeros nuevos, cuando me di cuenta que estaban mis antiguos compañeros cagados

34 dos por el compositor italiano Giacomo Puccini. El éxtasis fue total. Esas veladas fueron sublimes para quienes añoraban las atavíos del municipal santiaguino en la ciudad. He aquí los dos acontecimientos líricos culminantes del año que acaba de terminar y del que comienza, en medio de las convulsiones horribles de una cruzada sangrienta y horrorosa, sin precedentes en la historia de la humanidad 98, fue el comentario para dicha programación del Teatro Melipilla. Sin duda fue lo más cerca que se estuvo de lo que anhelaba la suscripción sociedad melipillana. Probablemente no fue lo que más gustó a las clases medias y populares que acudían a las funciones atraídos por una prensa que promocionaba cada película como la más ínclito cinta jamás hecha, y asimismo de la mano de novedosas estrategias: la entrega de los afiches de las películas. Para la función de Tu vida por el Rey, cinta italiana protagonizada por Alberto Capozzi y Lida Roberty, la promoción del teatro ofrecía la rifa de 20 litografías de los populares actores franceses Gabrielle Robinne y René Alexandre para el intermedio. No quedó ninguna sin dueño. El cinema francés reinaba en las salas de Pimiento y de tanto hacerlo convertía a los personajes en las estrellas del firmamento cinéfilo. Pero no por mucho más tiempo. Esto porque las productoras galas en medio de la guerra no fueron capaces de brindar suficiente material, ni siquiera para sus mercados internos. Llenas de presiones, en medio de una Patrimonio de guerra, con un mercado en ascuas y un vecino transatlántico creciendo como la espuma, los europeos perderían la hegemonía del mercado universal a manos del nuevo gi- 98 La Pueblo, 7 de febrero de gante de la pantalla conspicuo: Estados Unidos de América. Con cada oportunidad menos cintas disponibles en el mercado, el Teatro Melipilla hizo un esfuerzo y por fin cumplió otro añejo anhelo de la comunidad: la presencia de la zarzuela.

Yo tenía esos conocimientos, además Cuadro fácil ver boletos, si unidad ha ido al cine a alguna parte, el boleto lleva impreso los impuestos, entonces yo le recomendé que no. Por cierto Massoud desoyó sus consejos, aunque salvó el impasse en 1966 con el municipio; pero por poco tiempo, en 1967, bajo la Delegación municipal del democratacristiano Alberto González, volvió a ser enfrentado. Esta ocasión el concejo municipal, a solicitud del regidor Carlos Agüero, acordó rescindir el convenio porque debía siete meses de arriendo y las patentes correspondientes de los años 1964 a 1967, acumulando una deuda de escudos 211. El panorama Bancal gris para el empresario que, iracundo, ocupó la radioemisora de su propiedad para apuntar los dardos contra Agüero, su principal inquisidor. Pero el horizonte se le ennegrecería aún más, hexaedro que el gimnasio del Cuerpo de Bomberos, principal competidor del Serrano, había recibido registro de sala de espectáculos, proyectándose legalmente en el tiempo y convirtiéndose en una piedra en el zapato, a menos que algo como un incendio ocurriera. A las 23:05 horas del lunes 13 de noviembre de 1967 el fuego comenzó a consumir la estructura de metal y madera del gim- 211 Según consta en sesión municipal del 23 de noviembre de

79 de salir de lo mediocre. Nunca voy a olvidar a ese profesor primario, modesto, y aunque rememora la buena voluntad de las autoridades con su trabajo, cuenta que el Serrano prácticamente nunca estuvo a su disposición: El municipio tenía muy buena voluntad con nosotros, a pesar de ser Parentela conservadora. Bueno, hasta el día de hoy son conservadores. El Teatro Serrano no siempre estaba dispuesto porque tenían acuerdo para pasar películas y no podíamos ensayar ahí. Solamente se podía hacer un Adiestramiento Caudillo, los ensayos previos los hacíamos en la Escuela 1 por la Agudeza del director de esa época. Los vaivenes del Serrano En noviembre de 1954, la empresa Moser y Maucher Ltda. debía dejar la Agencia de un perímetro al que ciertamente le había dado vida y, lo más sorprendente, es que sin mayores problemas, lo que hasta ese momento Bancal una grata novedad que no duraría mucho. Ocurrió que la Municipalidad nunca les avisó a los concesionarios del fin de su contrato, requisito permitido que debía cumplirse antiguamente de caducar el período de cinco abriles. En vez de hacer esto, la casa consistorial pidió y con atraso propuestas de arrendamiento, presentándose únicamente la firma Pérez y Sapag Ltda. Amparado en la ley de arrendamientos, el concesionario vivo se molestó, entrando en el enémismo tira y afloja por el teatro. La situación se pudo arreglar meses a posteriori y, por fin, el patrón de teatros Demetrio Pérez se instaló con camas y petacas, exacto para ser testimonio presencial del remate del Teatro Serrano. Sí, Melipilla sin teatro nuevamente y todo por falta de los desagües del canal Puangue, serpenteante Garlito de regadío que abastecía y aún lo hace a los cultivos del valle del Maipo.

80 cios justos y dos preocupaciones de la sociedad melipillana: que las instalaciones estuvieran en buen estado, y que las películas no fueran pasadas ayer en teatros de arrabal de Santiago, puesto que eso pero significaba que llegaban atrasadas y malgastadas. Esto se cumplió hasta donde se pudo, pues Pérez se preocupó de ataviar el edificio lo mejor posible, mas los años de funcionamiento se le notaban. Manuel Margen fue testigo de estos díGanador de fines de la período de Ex educando de la Escuela Parroquial, sin trabajo, llegó a sumarse al staff de cinco personas que laboraban en el Serrano gracias a contactos y conocidos. Su día consistía en hacer el aseo de las dependencias por las mañanas, luego cortar los boletos en las funciones de matiné, vermouth y Confusión. Todavía le tocaba acomodar al conocido, avisar de algún desorden y poner el candado para regresar al día ulterior a repetir una rutina intensa. Se llenaba el teatro. Teníamos funciones todos los días en rotativo, a veces hacíamos matiné, particular y noche. La matiné empezaba a las dos de la tarde y salía como a las cinco. A las 6 empezaba la distinto, esa salía como a las 8 y media. Después se hacía un aseo rápido y empezaba la función nocturna, recuerda, con la explicación clara de las razones del éxito de audiencia que abarrotaba una y otra tiempo la sala. Instalado en la alborada de un cambio generacional que no dejaría impávido ni a Melipilla ni al mundo, Orilla recuerda que: Era la única entretención que había en Melipilla. Se llenaba, había filas de Clan, especialmente para las de Cantinflas, las mexicanas, a veces pasaban películas de cowboy, seriales, que incluso eran muy buenas.

Sin bloqueo, por otro lado la dictadura elevó la música folklórica a un sitial de costado sonora de la nueva patria como los auténticos sones de lo nacional, canciones sin contenido político, donde no se evidenciaban injusticias ni desigualdades 240, sino anécdotas, cantos a la mujer, a una vida campestre, campechana y simpaticona. Un ejemplo paradigmático de este nuevo-remoto folklore fueron Los 238 Interiormente de este Congregación están Ángel Parra, Osvaldo Rodríguez, Inti Illimani, Quilapayún, Patricio Manns, entre otros. 239 Jordán, Laura, Música y clandestinidad en dictadura: la represión, la circulación de músicas de resistor y el casete prohibido en Revista Musical Chilena, Año LXIII, Julio-Diciembre, núm. 212, 2009, pp Al respecto, María José Barros indica que: El campo chileno se impuso como un espacio idealizado, donde patrones y peones convivían armónicamente en conjunto con la naturaleza; Cuadro la visión del país agrario a cortesía del patrón. Los Huasos Quincheros se volvieron en los preferidos, pues no tocaban quena y hablaban de modo indiferente del mundo rural. En consonancia con lo previo, en 1979 se decretó la cueca como el coreografía nacional, con lo cual se homogeneizaba, a nivel simbólico, la desemejanza cultural del país: tras una cueca elegante y estilizada, quedaron al beneficio de lo oficial los demás bailes existentes en el país. Pero, Encima, el régimen denigró la figura del rockero, pues quien tuviera barba o pelo dilatado Cuadro relacionado con el vestir del enemigo (Barros, María José, Lo local y lo transnacional en la poesía de dictadura de José Ángel Cuevas. Entre el rock, la casa de adobe y el neoliberalismo en Relación Literaria, núm. 39, semestre II, 2009, pp )

Para profundizar en su Vida revísese: Bloch, Avital H., Joan Báez: A Singer and Activist en Bloch, A. & Umansky, L. (eds.), Impossible to hold. Women and Culture in the 1960s, New York, New York University Press, especialmente al de la calle Ortúzar, cuyo cinematógrafo es una especie de sala entregada al bienquerencia desenvuelto, por el poco control que existe al respecto 226. Por cierto, dicha carta no tendría ningún influjo en los términos que el señor reclamaba. El país y el mundo estaban transitando otra etapa. Como Archibaldo Larenas, hijo putativo de Melipilla que posaba su figura frente a el lente del director heleno Costa Gavras, al participar en su filme Estado de Sitio con la conducta crucial de Yves Montand. La aviso enorgullecía a la ciudad que veía a este profesor de su escuela industrial en un sitial inusitado para unidad de los suyos. La cinta, que paradójicamente retrataba el clima post-ataque de estado en Uruguay, no se estrenó en un Melipilla que, para ese tiempo, había recuperado su biblioteca, tenía una semana de la cultura, veía crecer su trabajo folklórico, acudía a los espectáculos cotidianos de sus dos teatros, y olía la pólvora de los díGanador que vendrían. 1973, folklore y fiesta Yo grabé a principios del año 1973 para el sello Tricolor Musical, que grababa en la RCA. Bancal un disco de 45, de dos canciones gitanas que se mandarían a la RCA a masterizar. Me dijeron el día 30 de septiembre vamos a hacer el extensión. Y bueno, llegó el 11 de aquel año y se perdió todo. Yo dije no importa que se pierda esta vídeo, porque se tomaron en el estudio de la RCA y el máster que se hizo quedó ahí. No le di mucho interés, son dos canciones, posteriormente grabamos de nuevo, pero no. Me empezó a ir bien, me dediqué de realizado y vivía de la música. 226 El Labrador, 6 de Abril de

72 ciendo constantemente películas de estreno 188. Efectivamente mejoró la cartelera cinematográfica, aunque como casi todos no alcanzó a completar su período, pues no enteró siquiera dos años al mando de la sala. A él le sucedió Mariano Pérez, en 1951, quien entendía que no debía colocar al teatro si quería apoyar a flote una embarcación precaria. Pero ni pudo, y a fines de ese año se aprobó el traspaso del entendimiento de arrendamiento a la firma Moser y Maucher Ltda. La Cuadro de esta sociedad fabrica de challas comenzaría en un Melipilla distinto. En el teatro, por el teatro: Cuando Cuadro niño, siempre escuchaba al trío Los Panchos en una radio pequeña que Cuadro de mi papá. Siendo muy Caprichoso le decía que así me interesaría tocar. No sabía de qué ciudadanía eran, no tenía noticias de ellos. Me puse a investigar y vi que eran mexicanos. A posteriori empezaron a editar discos en de acetato, no había cassettes en ese entonces. Ahí había gente que tenía victrola. Yo me conseguía una y escuchaba la canción Contigo. Posteriormente fui sabiendo más de ellos y los veía en películas, filmaron no sé cuantas. Y ellos eran invitados principales en los largometrajes de México. Y yo me dije algún día los voy a llegar a conocer. El 19 de diciembre de 1951 nunca se borró de la memoria de Roberto Sagredo. Tenía 13 años y en doble función vio la presentación de la agrupación musical de más renombre que 188 El Labrador, 6 de noviembre de Discos de 78 revoluciones por minuto (RPM), formato en serie que les permitía girar sin cambios de velocidad. Medían entre 10 y 12 pulgadas y fueron los discos que más se usaron entre 1930 y pasó alguna ocasión por Melipilla. Se instaló en primera fila y contempló embelesado la brujería que rodeaba sus figuras de impecable negro y camisas blancas.

42 De Olga Donoso se decía que Cuadro la más gorda y chispeante vedette del teatro revisteril chileno (...) que enloquecía al conocido con su ingenio y simpatía 121. Con Pepe Rojas la crítica se deshacía en elogios. Toda pena frente a este hombre se derrumba, y su Humor en tal forma nos hechiza, que hasta los muertos se alzan en su tumba y caen otra vez muertos de risa, dirá El Mercurio escasamente unos años a posteriori 122. Con estas visitas, la industria teatral santiaguina había puesto sus ojos y cuerpos en Melipilla y por eso se entiende que incluso arribaran elencos argentinos al perímetro de calle Valdés. En 1924 lo hizo la compañía Renovación, con cuatro obras, dentro de las que se contaba Cebón y Hembra. Un año a posteriori lo haría la compañía de variedades Los Cuyanos, dirigida por Francisco Gonzálvez, tras recorrer los mejores teatros 123 de Valparaíso, Santiago y Concepción. Con el Colón, Melipilla lograba ponerse en la órbita de Santiago, epicentro del entretenimiento Doméstico. Sin bloqueo, no siempre las visitas teatrales tendrían éxito, y esto le sucedería la cuenta al teatro como espacio y negocio, que para 1924 enfrentaba dificultades económicas, teniendo a mano al box para atraer caudal a sus arcas. El deporte de los puños fue también una de las principales atracciones del Colón en su epílogo. Desde hace algunos años este deporte se había ido tomando la decorado nacional, con exponentes locales que peleaban en carpas y en recién creados centros pugilísticos. En pinta que los encarpados no eran los mejores y no había circuito con techo que acogiera a un núsolo 121 Salinas Campos, Maximiliano, El Teatro cómico de los abriles treinta y las representaciones de Topaze y Juan Verdejo en los escenarios de Chile en Revista Polis Universidad Bolivariana, año 5, núm.

76 no estaba hendido para la naciente expresión artística local, sí lo estaba para alojar con más periodicidad que sus anteriores a sonados espectáculos santiaguinos. Moser y Maucher lo sabían. Sólo en 1952 acogieron a Malú Gatica, por ese entonces máxima estrella del cinematógrafo Doméstico, que con su voz y acompañada de guitarristas encandiló a los melipillanos. La mayor figura femenina en la historia del séptimo arte Doméstico, había filmado 13 películas entre Pimiento y México, y dos en el mismísimo Hollywood. Informante presencial de la colecta del recinto, dada su condición de boletero, Contreras no Observancia dudas sobre aquellos díCampeón: Con las películas se llenaba siempre. Los díCampeón sábado y domingo sobretodo. Como yo trabajaba en la boletería me hice de hartos amigos. Aquí en Melipilla los ricachones eran muy amigos. Los Suárez, que eran cabros, me mandaban a reservar las entradas que eran numeradas, las plateas. Entonces ahí yo tenía mi trabajo de guardarle los mejores asientos. Era bonita entretención el teatro y no había mucho más. Estaba el teatro y las quintas de coreografía, que habían dos nomás. En esa época estaba la chale El Sauce y El Radical, ahí había música, se bailaba toda la Incertidumbre. Sin mayores entretenciones y con nuevos éxitos en una radiofonía cada vez más expansiva en términos de estaciones y de aparatos circulando, los eventos que traían a las figuras radiales literalmente reventaban el Serrano. En 1952, Maruja Ravanal, la actriz y cantante melipillana fue responsable de un festival humorístico y musical donde figuraban Hilda Sour, Arturo Gatica, Gloria Montes, el Trío Monterrey, Elena Moreno, los cómicos Manolo González, Juan Jones, Ricardo Azúa, el Dúo Rey Silva, Shenda Román, Magali del Río, Marta Pizarro, Pepe Olivares, Guido Orellana, Lucho Gatica, Gaby Ramos, Gabriel Araya, Carlos Corci, Olga Villanueva, Mario Aguilera, los cuales para la época eran la crème de los artistas de Radiodifusión.

17 El terremoto de agosto de 1906, el primero que sacudió Pimiento en su paso por el siglo XX, tuvo en Valparaíso a su principal víctima. El sismo fielmente sacudió el puerto con 8,6 grados, provocando una mortandad de personas y destruyendo buena parte de sus edificios ubicados en la parte plana de la ciudad, desde el Distrito Chino hasta el Almendral. La portada de la revista Zig-Zag graficó el hecho con un hombre moviéndose bajo la superficie, sacudiendo todo en su refriega, sin importar el devenir de los terrestres. A 120 kilómetros de allí, en dirección al sureste de individualidad de los destinos más importantes de Sudamérica, una ciudad-pueblo igualmente se veía afectada en sus viviendas y edificios públicos. Sin bloqueo, sus registros sísmicos, humanos y de infraestructura no ocuparon las primeras planas, pues aunque Melipilla fuera la caudal departamental, no era un gran centro industrial, comercial o urbano.

Los domingos eran de los niños y los lunes eran femeninos, estos últimos con cintas seleccionadas para las mujeres del pueblo que acudían a románticas historias de varoniles figuras como Jorge Negrete, el astro latino de los primaveras cuarenta. Lo malo es que este lleno traía consecuencias indeseadas para algunos asistentes, especialmente los de platea, y para quienes anhelaban un teatro silente como un templo. Ausencia de eso, el teatro bullía con cada decorado, lo que hacía más sabrosa la experiencia para algunos y espantosa para otros. Se nos ha hecho ver la urgente falta que existe en imponer orden entre los asistentes a galería durante las funciones del teatro. No es posible permitir que elementos de poca Civilización se aprovechen de la semi obscuridad del circuito, para topar rienda suelta a su incultura, debe indetificárseles y proceder a su expulsión de la sala. Carabineros que hacen servicio de vigilancia deben proceder sin contemplaciones contra estos malos instrumentos que continuamente lanzan palabrotas groseras o se dedican a lanzar inmundicias sobre los asistentes de platea 171. Los anhelos represores de las autoridades se hicieron carne en las rondas policiales que, en presencia de cualquier barullo interior, llevaba a que las fuerzas del orden sacaran a los bochincheros. En esta tarea, un damisela policía de nombre Emilio Marín Huincaleo se destacaba por su creciente triunfo de brutal golpeador. El tiempo le daría un nombre más simple: Paco Marín, apelativo que mezclaba temor y odio, especialmente de los que desde la 171 El Labrador, 4 de febrero de

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